Súbanse, que no llegamos al desayuno.
Martes, Octubre 28th, 2008
El dÃa que llegó el primer libro de Mafalda a mi vida, desencadenó una larga lista de “no me gusta” Por muchos años, no probé la sopa, luego la cebolla, luego el pollo sólo si estaba deshebrado, y una bola de ridiculeces que sólo se permiten cuando eres la más pequeña de la casa y la única niña.
Luego, me fui a vivir a México solapas, sin saber hacer ni un arroz, con el refri vacÃo toda la semana, la tÃpica supervivencia de yoghurt. Ahora, todo es diferente, adoro la sopa caliente sobre todo ahora que hace tanto frÃo, me devoro la cebolla en todas sus posibilidades culinarias, el pollo corrió con la misma suerte porque ahora no se salva ni una patita de las que antes no me comÃa. Pero eso sÃ, algo que no he podido superar es el platillo favorito del agro que me hace remontarme a mis épocas más -como dirÃa mi mamá- “triquismiquis”, LA grasosa y maloliente BARBACOA!











