Ding ¿Dong?
Sábado, Mayo 19th, 2007
No hay nada más desagradable en este mundo que la gente estúpidamente feliz.Los que llegan a clase a las 6:45 a.m. y además, dicen que el dÃa está muy lindo. Los que trabajan en la oficina sábado y domingo con una sonrisa. Los que dan un pésame asegurándote que el que murió ya está en mejor vida, como si ellos hubieran regresado de la muerte. Es más, fÃsicamente la felicidad absoluta es desagradable cuando un hombre es muy expresivo y sonrÃe ampliamente con dientes verdosos o negri-beige.
Esos son los cheerleaders de la vida. Dame una N, dame una O, qué dice? NO friegues.
Hasta la felicidad tiene lÃmites en la paciencia de los demás.
No me malinterpreten, me gusta ver a la gente feliz, pero no en exceso. No diario. No en malas circunstancias. Uno puede ser irónico y eso no es ser feliz, es tener sentido del humor, que es muy diferente.
La amargura genera más lazos con gente con la que compartimos el disgusto, como las señoras que se rÃen de sus ex-esposos en un café.
Eso es Terapia Grupal.
No tengo cifras, pero yo creo que el Club de los Optimistas tiene un 80% menos de participantes que los millones de anónimos que odiamos a Ricardo Arjona.
