Del amor al odio y del fracaso al éxito
Viernes, Mayo 23rd, 2008No sé si es un dicho popular o si de verdad es un viejo y conocido refrán, pero mucha gente dice que “a los amigos se les conoce en las malas” o sea, nomás cuando te va súper mal.
Yo no creo. Y déjenme decirles por qué.
Cuando estás en las malas, todo mundo te trata de ayudar, te hablan para saber cómo estás o de perdis, te invitan a lugares no tan caros o a su casa para que no gastes tanto. Siendo así, estar en las malas, no es tan malo.
El verdadero y único amigo, se conoce cuando tienes éxito. Claro que habrá uno que otro convenenciero que si te va bien de lana, sólo se junta contigo por eso, para lucirte como su cuate millonetas y esperar que al acabar la comida, saques la cartera y le pages a todos, si no es así te va a tachar de codo para siempre.
El éxito es un peligro y hay personas que no saben tolerarlo, pero sí esconderlo muy bien. Tras una sonrisa te dicen que les da mucho gusto y por atrás están diciendo que eres arribista, interesado(a), que no te lo mereces o que ya se te subió.
Lo digo por experiencia y por alguien que quiero mucho y siempre lee el blog que le pasa esto todos los días. En fin, sigamos: Hace unos años y no sé por qué, tuve el éxito que soñaba, bueno no tanto jaja, pero algo. Y es feo no enterarte hasta años después, quién en serio es tu cuate.
Ahora, estoy en mi época de en las malas, y la verdad, de repente me llevo sorpresas que ni yo me hubiera creído, quiero decir, buenas, buenas de verdad, como que alguien que yo ni saludaba, me recomienda con otro cliente, cosas así. Y me hablan para saber cómo estoy, me invitan a cenar a su casa o me animan cuando estoy triste.
Ayer me chocaron el coche mientras estaba estacionada. Otra cosa más que me ha pasado. Y todo mundo me dice “híjole que mala racha traes o qué mala suerte tienes” Y yo creo lo contrario, que tengo muy buena suerte, la oficina va bien, hoy ganamos otro cliente, ya salieron los espectaculares, por fin voy a tener mi compu de la manzanita que quiero, con muchas pulgadas en la pantalla y ya me desenojé con el agronovio.
La ley de la atracción me hace sentido, pero creo que atraigo a la par cosas buenas y medio malas. Me concentraré en las buenas, si no, en cualquier momento dejo de ser la optimista sin vesícula que soy.




