El último guau
Lunes, Febrero 25th, 2008
Con tal de vender, la publicidad a veces llega a hacer cosas asombrosas, por ejemplo, un nuevo mandamiento, o sea, el onceavo: Quien no quiere a su perro no ama al prójimo.
Sácatelas.
Como quien dice si usted ama a su perro y éste fallece, es necesario cremarlo y darle cristiana sepultura en algún panteón para llevarle croquetas el 2 de noviembre. Pero se pone todavÃa peor si pensamos ¿Y todos los peces que mi mamá tiró por el WC la condenan a los mismÃsimos infiernos? ¿Y los gatitos que se murieron por atragantamiento de hueso y acabaron con inyección letal en la veterinaria? ¿Y nuestros perros que están enterrados en el rancho? ¿Y los pajaritos que acabaron en el jardÃn?
Y por último:
¿Entonces la Chikis que odia a los perros es una mala persona que finje ser mi mejor amiga, porque en realidad, en su inconsciente no ama al prójimo? Maldita Chikis.
Yo propongo que si el Dr. Solorio hace algún mandamiento que alude a su profesión en pro de vender, entonces cada uno de nosotros deberÃamos de hacer lo mismo:
El mÃo es:
Quien hace folletos, no ama el medio ambiente.







